Consejos para ser feliz en tu salón: busca el equilibrio, sé positivo

Una de las claves para sentirse bien en un lugar es que nos sintamos identificados con él. Si hay elementos con los que no nos sentimos a gusto, seguramente tenderemos a evitar estar allí. Por poner un ejemplo sencillo, si eres un “tío duro”, quizás no te gustará demasiado estar en un salón color de rosa lleno de jarrones de porcelana con florecillas pintadas y lámparas con mariposas de colorines. Quizá prefieras mejor pasar el rato en un salón de estilo rústico o moderno, de aire elegante, con una televisión de plasma gigantesca y unos buenos altavoces, donde puedas sentarte a ver el fútbol o charlar con los amigos. Y lo mismo se puede decir de la persona con un carácter sensible y poético; un salón convencional, vacío, insípido, no te inspirará mucho para sentirte feliz.

De eso queremos hablarte hoy. ¡De ser felices! Y de cómo influye la decoración de nuestra casa en nuestros estados de ánimo, que aunque no encierra magia ninguna, sí que afecta a la psicología, y de hecho, precisamente es uno de los criterios con los que se eligen los colores en decoración de interiores. Veamos un poco más sobre el asunto.

Busca el equilibrio en los colores

La clave de todo comienza en que no haya ningún elemento en la sala que nos estorbe o nos chirríe, ni espacial, ni cromáticamente, ni en las formas de los objetos. Por ejemplo, vivir en un salón pintado absolutamente de negro es algo muy individual y, si bien algunos se sentirían como peces en el agua, una gran parte de la gente acabaría pensando lo mismo; es un salón triste y “demasiado negro”. El negro es un color que muchos tienen asociado con el dolor, el luto y los sentimientos negativos. Para sentirse cómodo en un lugar, es mejor evitar la predominancia de este matiz.

Pero, ¿significa eso que no debería haber nada de negro? ¡En absoluto! El negro también puede significar otras cosas: sobriedad, elegancia, pulcritud… Hay sofás en color negro que también pueden darle un toque precioso a la sala, siempre y cuando nos mantengamos en la máxima que nos permite, a la gran mayoría de la gente, sentirnos a gusto: el equilibrio. Se puede combinar con el blanco como vemos en la siguiente imagen de Nuevo Estilo.

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Por supuesto, este valor del “equilibrio” puede ser muy relativo según las sensibilidades y gustos culturales; lo que a unos tranquiliza, a otros puede ponerles nerviosos porque les resulta extraño. En cualquiera de los casos, todos buscamos lo mismo: decorar nuestras casas de forma que transmitan valores positivos: alegría, elegancia, belleza, seriedad, carácter… En definitiva, sentirte bien.

Construye espacios positivos

Otro aspecto importante para encontrar el equilibrio se relaciona con el espacio. Cuantas más personas vayan a estar en una sala, más espacio es necesario. En caso contrario, tendremos sensación de agobio, incomodidad, estrechez. En cambio, si hay muy pocas personas en la sala, pero el salón es muy grande, puede que nos transmita otro tipo de sensación: destemplanza, frío, soledad, etcétera.

Todos necesitamos algo de soledad y todos necesitamos algo de espacio; lo importante, una vez más, se resume en lo mismo: equilibrio. Que nuestros salones y hogares sean el lugar óptimo para diferentes tipos de situaciones que vayamos a vivir, o al menos, estén lo más preparados posible. Si queremos un ambiente acogedor, no es necesario vivir en una caja de cerillas sin aire ni luz; bastará, eso sí, decorar la sala de un modo recogido, que nos abrigue, pero dejando espacio para moverse.

El espacio tiene una estrecha relación con la forma de los muebles. La estructura de los muebles, su peso y su tamaño, es lo que da a una sala su personalidad y su estilo. Si al entrar por la puerta, nos tropezamos con un arcón que sobresale, lo lógico es acabar muy pronto cansándose de esa distonía. Hay un objeto que no está en su sitio y nos produce pensar, que supone un estorbo. En cambio, un salón elegante y vanguardista, con unas estanterías enrolladas que llegan hasta el techo, puede resultarnos muy original y reconfortante. Para construir espacios positivos, podemos aprender mucho de la decoración feng shui, que busca transmitir la paz y la tranquilidad, como en este bonito salón que nos muestran en Decoracionia.

Salón de estilo oriental

Vive en el presente

E igual que el espacio tiene su importancia, también importa el tiempo. Cuando estás preocupado por lo que va a pasar mañana, o por que lo que sucedió en el pasado, estás concibiendo tu vida de forma desproporcionada. ¡Tus pensamientos no te dejan disfrutar del presente! Concentrarse en la tarea que uno está haciendo, ya sea ver la televisión o hablar con nuestros seres queridos, nos ayudará a sentir que estamos viviendo más plenamente. Este salón de Decora con Ana, por ejemplo, está expresamente preparado para hacer tertulias, lo que puede observarse en la búsqueda de la simetría, que simboliza la igualdad entre los participantes.

Salón ordenado

Un salón limpio, que exhala belleza y huele bien, suele ser fruto de una persona ordenada, disciplinada, responsable en el cuidado de su casa y que busca hacer la vida más agradable a los que le rodean, y sobre todo, que quiere que los demás se sientan cómodos. Porque no solo estás pensando en ti mismo, sino también en la gente que viene a visitarte.

Piensa en los demás

¡Y aquí llegamos a otra de las claves para ser felices! Que cuando los demás disfrutan por algo que tú has hecho, tú también lo disfrutas. Muchas veces, la clave en la decoración de interiores suele estar en la respuesta a esta pregunta: ¿cómo puedo decorar mi casa de modo que los demás se sientan a gusto?

Por supuesto, la felicidad consiste en algo mucho más profundo que el escenario en el que nos encontramos. Hay que buscar el equilibrio no solo en nuestro alrededor, sino también dentro de nosotros, en nuestros valores, en nuestra mente. Pero más allá de esta difícil tarea, que quizás nos lleve toda una vida, tener un gusto decorativo equilibrado y perfeccionista, supone un notable ejercicio para empezar a aprender a sentirse bien y hacer sentir bien a los demás.

Eliminar lo estridente, lo desagradable, lo negativo -en definitiva, ¡lo que no nos ayuda a sentirnos bien!- y cambiarlo por aquello que hace la vida más agradable, nos estimulará a disfrutar de un descanso más confortable mientras estamos en nuestro salón.

Nuestro salón es ese lugar en el que charlamos con nuestra familia y nuestros amigos, en el que vemos la tele para descansar de un largo día de trabajo, en el que nos sentamos a solas a pensar mientras escuchamos música. Si lo decoramos de manera que nos sintamos realmente bien, haremos honor a esa famosa frase que preside tantos hogares del mundo. Hogar, dulce hogar.

Decoración de salones abiertos a la cocina

En los últimos años se ha puesto de moda el tipo de salones-cocina integrados, al estilo de las family rooms americanas o salones multifuncionales. Cómo decorar este tipo de salones abiertos es una tarea, a veces difícil y que hay que llevarla a cabo con minuciosidad para que todos los ambientes queden integrados en un único espacio. En este post he recopilado algunas ideas de bloggers y revistas de decoración, sobre cómo decorar salones abiertos con cocina para crear ambientes separados pero a la vez integrados.

A la hora de decorar y diseñar una superficie abierta, como un salón con cocina integrada, es importante que distingamos entre las tres áreas: salón, comedor y cocina. Al hacer esto el espacio abierto parece más grande y organizado.

Antes de comenzar a cambiar la decoración de nuestro comedor salón con cocina, hay que tener en cuenta unas pautas básicas, como nos explican en este post de Interiorismos.com.

Salon, comedor y cocina en blanco

Primero: en la cocina no debemos dejar nada a la vista, siempre debe estar limpia y ordenada. Una buena idea es escoger los muebles sin tiradores, ocultar las piezas de menaje y tener electrodomésticos que pasen desapercibidos, como en la imagen anterior que hemos encontrado en el foro de Vogue.

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Segundo: separar los espacios visualmente. Esto podemos conseguirlo mediante distintos tonos o revestimientos de las paredes. En la cocina podemos poner azulejos y en el salón pintar las paredes de otros tonos diferentes.

Tercero: debemos tener un elemento de unión entre los ambientes. Por ejemplo, la mesa del comedor debe estar acorde con la decoración de la cocina, como vemos en la imagen anterior.

Cuarto: para que el salón y la cocina queden integrados de manera eficaz, podemos elegir un mobiliario moderno, con materiales de calidad y un diseño sofisticado.

Diseños y estilos de decoración de salones abiertos

Algunos diseños de salones abiertos con cocina integrada, y su decoración son verdaderas obras de arte. Aquí os mostramos algunos que nos han parecido modernos y espectaculares, que nos pueden dar ideas sobre cómo decorar nuestro salón comedor abierto con una cocina moderna y una zona de estar acogedora y sofisticada.

Salon, comedor y cocina con isla central

En este diseño de Decoratrix vemos como, después de haberse eliminado el tabique que separaba el salón y la cocina, ahora se comunican con un módulo que funciona como zona de cocción y barra. El pilar, que ahora queda visible, se ha recubierto en negro con pintura de pizarra. Vemos como frente al pilar se encuentra una mesa con sillas en cuero blanco. Al eliminarse la puerta que comunica con el recibidor da la sensación de ser un lugar más amplio y acogedor.

Para hacer la sala de estar más acogedora se pueden utilizar paletas de colores, como los de la foto, grises, blancos y negros. Dos sofás en forma de “L”, junto a una librería, mesa auxiliar con lámpara, dan a la zona de estar un ambiente distinto pero integrado dentro del salón y la cocina.

Salon abierto con cocina en un extremo

En este otro diseño de Casa Diez vemos como se ha utilizado una isla multifunción en el centro, que contiene la placa de fuegos y a la vez delimita la sala de estar de la cocina. Para diferenciar los dos ambientes, pueden utilizarse dos tipos de pavimento distintos, como en la imagen. La parte de la cocina está pavimentada con cantos rodados enmallados, mientras que la zona de estar está cubierta de parqué de roble.

Estos bonitos diseños que os mostramos a continuación, los hemos encontrado en Micasarevista, tiene una decoración basada en la diferenciación de ambientes, parte fundamental en la decoración de un salón con cocina integrada.

ventana-de-cristal-fijo_gal

Esta decoración con una ventana de cristal fijo que separa la cocina de la zona de estar es ideal para espacios de reducido tamaño. Al tener el espacio abierto entre el pilar y la pared a media altura nos da una sensación de amplitud. Además, como podemos ver, los tonos blancos de la pared junto al cristal, permiten que la luz se difunda por toda la sala, creando mayor luminosidad. El suelo de la cocina, de pavimento, se diferencia del resto de la sala, y con un murete bajo en el que descansa la mesa del comedor, se crea un ambiente vanguardista.

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Los tonos verdes pistacho con el blanco y el marrón, del salón abierto de la imagen anterior, crean una sensación de amplitud y luminosidad, a la vez que dan un toque moderno y jovial a nuestro salón con cocina integrada. Como ejemplo, en este diseño el color pistacho hace de elemento de unión entre la cocina y el salón, donde encontramos algunos complementos en este tono (sillón y cojines).

Salon abierto a cocina con vanos en paredes

Los vanos en las paredes también son una buena opción si queremos dar sensación de amplitud sin perder el espacio dedicado a la cocina. En este caso, tan solo con mantener el pilar y con los dos vanos, uno a media altura y el otro en la parte superior, la vista se pierde en el recibidor y el pasillo, además de hacer que la cocina reciba más luz natural.

Las paredes en blanco, sofás en diferentes colores y una mesa de cristal encima de una alfombra blanca, le dan un toque minimalista y sofisticado. La pared a media altura, nos sirve de barra pasa platos y para apoyar la mesa en ella.

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En este otro diseño se diferencian claramente los tres ambientes. Por una parte la cocina, donde los muebles lacados en blanco y un murete a media altura, que permita la entrada de luz desde la cocina, dan sensación de amplitud a la sala. Por otra la zona de comedor, con una lámpara colgante encima de la mesa y unas sillas en color blanco. Y por último la zona de estar, con una alfombra marrón, sofá blanco y unos sillones en tonos morados a juego con la mesa central.

Salon comedor con cocina diseño contemporaneo

Por último os muestro un diseño totalmente innovador y contemporáneo, que he encontrado también en Decoratrix, y que a mi particularmente me encanta, en el que también se distinguen claramente los tres ambientes. La cocina en tonos blancos y abierta a la zona de comedor, donde encontramos una mesa con sillas blancas y cuadros de arte contemporáneo. En la zona de estar, unos sillones ergonómicos en tonos negros, una mesa blanca y una alfombra redonda de color naranja, hacen una combinación perfecta para un espacio amplio y diáfano.

Como veis hay multitud de ideas para decorar un salón abierto a la cocina. Lo importante es escoger o mezclar las que más os gusten y disfrutar al máximo del espacio.

Salones clásicos, una decoración siempre de moda

La decoración clásica tiene unas pautas muy marcadas y es un estilo que no pasa de moda. Sinónimo de buen gusto, elegancia, sofisticación y refinamiento es la opción elegida por personas de gustos más serios, conservadores, tradicionales… que quieren reflejar estas cualidades en la personalidad de su hogar. En este post he recopilado algunas ideas y consejos para decorar el salón con estilo clásico. Espero que os gusten.

Si estás interesado en decorar un salón, un dormitorio, habitación en estilo clásico te recomiendo seguir estas pautas sencillas que marcan en términos generales las cualidades de este tipo de decoración.

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Salones con personalidad: decora con color tus paredes

El salón es uno de los lugares donde más tiempo pasamos en nuestro hogar. Además de ser una de las estancias donde más cómodos y relajados solemos estar. Es el lugar ideal para plasmar con pequeños detalles nuestra personalidad, y así encontrarnos muy a gusto en él. Una de las cosas que podemos hacer para dar ese toque personal al salón es pintar las paredes de colores.

En los últimos años se observa como tendencia en la decoración del salón, pintar una o varias paredes de un color distinto al resto, con el fin de resaltar y dar un aire rompedor y personal a la estancia. Además, esta práctica decorativa da en muchos casos una sensación de mayor amplitud, siempre y cuando se elijan los colores adecuados. Pensad, por ejemplo, que si vuestro salón es pequeño, optar por pintar una o varias paredes con colores oscuros, hará que tengamos sensación de agobio y reducirá aún más a la vista el tamaño del salón.

En cambio, si vuestro salón es amplio y os consideráis atrevidos, una buena forma de plasmar vuestra personalidad es apostar por colores fuertes como el rojo, granate, naranja. La elección del mobiliario, combinado con estos colores os permitirá darle un estilo y carácter diferente. Con una composición de muebles oscuros, el salón tendrá un cierto toque de masculinidad, como podéis ver en la siguiente imagen del blog Mil ideas decoración.

Salones atrevidos

Si optáis por muebles y detalles decorativos en blanco. El salón será más femenino y según sea la forma y estilo del mobiliario, os puede quedar muy vanguardista como el de esta imagen de Decora Hoy.

Salón pintado en naranja

Para los más atrevidos, os proponemos una combinación que a nosotros nos encanta por su elegancia. Animaros a pintar una de las paredes en negro, el resto os aconsejamos que sean blancas o en un tono de gris muy claro, si el salón no es excesivamente grande. Si decoráis el salón con muebles blancos y de estilo moderno, el resultado respirará modernidad y glamour, como éste que nos muestran en Info Decoración.

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En cambio, si vuestro salón es pequeño, pintar una de las paredes con colores pastel o claros, os ayudará a dotar de amplitud y luminosidad la estancia, además de conseguir una sensación de calidez. El verde, violeta, azules claros son ideales para lograr este objetivo y combinan muy bien con muebles blancos, como podéis ver en esta imagen de Decoración de Salas. El minimalismo en estos casos es una de las mejores opciones para decorar el salón. Como se suele decir: “Menos es Más”.

Salón pequeño pintado en violeta

Además de la pintura, hay otras formas de decorar vuestras paredes que hoy en día están muy de moda. Podéis jugar con vinilos, espejos, cuadros y un elemento que parecía que había desaparecido de nuestras casas y que está volviendo con fuerza, hablamos del papel pintado. Como muestra, este salón comedor que hemos visto en Decoración.IN

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Y otra idea que nos ha encantado para decorar las paredes del salón es la que nos propone el blog Vintage & Chic. Se trata como señala el post de “adornar las paredes con frases que reflejen tu personalidad”. La de la foto siguiente os la dedico a tod@s vosotr@s por el cariño con el que leéis los post de Delsofa.es.

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